Analiza en segundos si el dominio desde el que envías emails está preparado frente a suplantación, fraude y pérdida de reputación.
Le envían una factura o presupuesto con otro número de cuenta. Paga pensando que eras tú.
Y entonces empieza el lío: dinero perdido, llamadas, dudas y la sensación de “¿cómo ha podido pasar?”.
La lectura se basa en registros públicos DNS, autenticación de correo y señales de madurez como DMARC, DKIM y BIMI.
Déjame tu nombre y email corporativo. Te prepararé una hoja de ruta inicial con las acciones prioritarias para mejorar la seguridad y confianza de tu correo.
No tienes por qué saber qué significa cada ajuste de correo ni interpretar cada señal del dominio.
Lo importante es que estas configuraciones influyen en si tus correos llegan con confianza, si pueden ser suplantados o si tu empresa transmite seguridad cuando se comunica por email.
Y aquí está la clave: tú no tienes por qué dominar esto. Pero quien intenta aprovechar una mala configuración, sí.
Por eso te mostramos esta hoja técnica: no para que la descifres tú, sino para que quede claro qué hemos detectado y qué revisaremos para preparar tu hoja de ruta.
Hemos registrado tu diagnóstico y los datos técnicos del dominio. En menos de 48 horas recibirás una hoja de ruta inicial con las acciones prioritarias para mejorar la seguridad y confianza de tu correo corporativo.
Si el caso requiere revisión manual, Javier podrá contactar contigo para aclarar algún punto.